Producción de etileno vía etanol

El programa de expansión de la capacidad de la Solvay Indupa, en realidad, tuvo inicio en el 2006, cuando la empresa inició una inversión de US$ 165 millones aplicados en su unidad de Santo André. Con el aporte, proyecta ampliar, hasta el final de este año, su capacidad anual de producción de cloro de las actuales 106 mil toneladas a 150 mil toneladas; la producción de soda cáustica, de 120 mil toneladas a 170 mil; y de MVC, de 270 mil toneladas a 310 mil toneladas. La producción de PVC-S (suspensión) irá de 220 mil toneladas a 275 mil toneladas y la capacidad de PVC-E (especial) será mantenida en 25 mil toneladas/año.

La segunda fase del plan de expansión, aprobada al final del 2007, prevé aumentar la capacidad de producción de soda cáustica a 235 mil toneladas año. Ya la planta de MVC irá para 360 mil toneladas/año, mientras la unidad de PVC-S recibirá una nueva autoclave que permitirá a la producción llegar a 330 mil toneladas, formando un total, cuando sumada a la de PVC-E, de 355 mil toneladas anuales. La previsión es que la nueva capacidad esté disponible en el segundo semestre del 2010.

Las inversiones de la Solvay Indupa en Santo André también darán lugar a una novedad. Para viabilizar la expansión de capacidad de MVC, la empresa decidió construir una planta de etileno vía etanol, en substitución de la nafta, con capacidad para 60 mil toneladas año. “Vamos a ofrecer a los clientes un PVC verde, producido 100% con insumos renovables. Es un diferencial en la medida en que la sociedad demanda cada vez más productos sustentables”, afirmó Schirch, que revela haber sido buscado por tres grandes clientes interesados en el material con apelativa ecológica.

La producción de etileno vía etanol no es una innovación tecnológica. La misma Solvay ya utilizó el sistema en el Brasil entre 1962 y 1980, cuando la producción fue descontinuada debido a la mejor oferta y a menor costo/beneficio de la ruta vía petróleo. Schirch relata que la decisión de regresar a esa operación es consecuencia del éxito brasilero en la producción de alcohol, lo que redujo el costo del insumo y generó garantía de oferta. Pero también responde a los elevados precios internacionales del petróleo. “Hoy, el etileno de etanol es bastante competitivo y no vemos perspectivas de cambiar esta situación”, dice el ejecutivo. El aprovisionamiento de etanol para la nueva planta de Santo André está garantizado por medio de un contrato con la Copersucar, encargada de la entrega de 150 millones de litros de alcohol por año, durante diez años.

En Bahía Blanca, Argentina, la inversión de la Solvay Indupa será de US$ 60 millones y prevé la expansión de la capacidad de producción de MVC en 20 mil toneladas anuales, llegando a un total de 260 mil toneladas/año; y a una ampliación de la producción de PVC-S, de las actuales 220 mil toneladas a 260 mil toneladas/año hasta el 2012. La Solvay Indupa también estudia instalar en aquel país una fábrica generadora de energía eléctrica de 165 mW con el objetivo de garantizar el aprovisionamiento para la unidad de cloro-soda. La inversión estimada es de US$ 135 millones. Direccionar recursos para la generación de energía en el Brasil también está siendo analizado, pero todavía no hay un proyecto definido.

Leave a Reply