La importancia del embalaje
En Brasil, el segmento de embalajes acusa una significativa rentabilidad, cabiéndole ingresos anuales de 7,5 mil millones de dólares, lo que corresponde al 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Parafraseando el poeta Vinicius de Morais, ‘las feas que me perdonen pero la belleza es fundamental’, me atrevería a decir que en los embalajes no solo la belleza es importante. Tienen también que cumplir funciones más relevantes como proteger y valorar al producto. Con una simple mirada al ambiente que nos rodea, podemos fácilmente notar los embalajes, incluso en lugares que nunca nos habíamos imaginamos.
Al comienzo del ciclo de vida de los seres humanos, cuando aún estábamos en el útero materno – éste, el primer embalaje con el que tenemos contacto, que nos protege, nos brinda seguridad, proporciona comodidad y bienestar, garantizándonos la propia vida y ejerciendo ahí, en toda su plenitud, las funciones que le fueron atribuidas.
En el otro extremo, no diferente de cuando nacemos, al completarse nuestro ciclo de vida, el embalaje está presente, pero ahora con otras funciones, las cuales dejo a cargo de la imaginación del lector.
Frente a éstos dos marcos, que delimitan nuestra existencia, los embalajes son parte integrante de nuestras vidas y se manifiestan en las más diferentes formas, a punto de que representan un giro de 500 mil millones de dólares en el mundo entero, significando un consumo de 85 dólares per capita.
En Brasil, el segmento de embalajes también tiene una significativa representatividad, cabiéndole ingresos anuales de 7,5 mil millones de dólares, representando el 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB) y generando 140 mil empleos entre directos e indirectos. Basta circular por un hipermercado de cualquier ciudad para percibir el nivel de desarrollo en el que se encuentra esta actividad.
Nosotros, brasileños, estamos determinados a participar en la economía global y para ello estamos esforzándonos como para poder desarrollar una estructura productiva cada vez más competitiva.
Autor: Francisco de Assis Esmeraldo